Verano 2011.
Dejo la barra abierta para que todos los gandules de este antro se vayan sirviendo a su gusto.

Pues si, teórico aprobado con 74 preguntas acertadas, certificado de navegación a vela y motor mas el de clases de radiocomunicación solo quedaba esperar el carnet que no se hizo esperar mucho. Ya era pratron

Y es el momento de dar gracias a una persona que creyó en mi desde el primer momento… La almiranta (gracias Liliana).

¡Ahora a navegar!

Era hora de encontrar a un grupo de incautos que me acompañaran en mi primera experiencia como patrón.
Así pues que a reunir a la tripulación.
¿Que seria de un capitán novato sin amigos?
Parece que los míos son como poco ingenuos o confiados.
-¿Javier que te parece si alquilamos un velerito y nos vamos este fin de semana con las almirantas a dar una vuelta por la bahía?
A Javier ya lo presenté, es el responsable de que yo este aquí escribiendo este relato.
- ¡Ni velerito ni leches! Un 40 pies por lo menos…
- Javier que se nos va un poco el precio y somos un par de novatos
- Pues buscamos mas gente y si llevamos uno de 32 también llevamos uno de 40.
Y así fue… Un Oceanis 40 nuevo.
¿Recuerdan la maniobra de salir del pantalán de hace un año? Pues esta peor…
Eramos los penúltimos del pantalán. A babor un barco y poco mas allá el muelle, y el viento como no podría ser de otra manera por estribor…
Ese día amaneció en calma mucho sol poco viento.
El compromiso era de entregarnos el barco para el medio día, pero ahora sé, que antes de las 4 no se embarca ni dios.

Cerca de las 4 nos dan el barco y el viento, tal y como prometía la meteo de ese día, comenzaba a subir.
Pero ya estábamos a bordo el motor encendido y no había vuelta atrás.
- Vega tío que salimos despacito no demos espectáculo que nos esta viendo todo el pantalán.

Un poco avante largamos amarras y nos movemos, lo suficiente para ver con horror



que en ese instante entra un velero al canal del pantalán para amarrar justo en el único lugar vacío que había frente a nosotros.
No había espacio para los 2, ya tenia media eslora fuera del amarre y el viento ya hacia derivar la proa hacia el muelle. Murphy no se había tomado vacaciones…

Punto muerto y esperar lo inevitable. Aconchados contra el muelle.
El patrón del otro velero con mucha habilidad amarro su barco, pero nos dejo en una situación que no estaba prevista y comprometida.
¿cómo carajo saco este trasto de aquí?

¡MAMAAAAAA! Ven y saca este barco de aquí…

¿Bueno ya les había hablado de Tófol? ¿Y de las clases de maniobras en el puerto?
- Javi coge una defensa de estribor y defiende la proa a muerte con esa defensa, con este cabo haremos un largo de proa y ciabogaremos sobre la proa dando marcha atrás para separar la popa del muelle y saldremos de popa.
- ¿queeee?
- ¡Tu defiende la proa a muerte o perdemos la fianza antes de salir de puerto!
Los marineros de la empresa de chárter daban mil instrucciones según el criterio de cada uno de cómo se debía resolver esa situación. Pero como entre ellos la opinión no era unánime y yo creía que sabia lo que debía hacer, pues a lo mío.
Largo de proa y atrás hasta separar la popa del muelle.
En honor a la verdad ni yo mismo estaba seguro que eso funcionaría y saliera una maniobra tan limpia. Es el momento de dar gracias a mi ángel de la guarda (gracias).
Salimos de popa por el canal del pantalán con una sonrisa que ahora entiendo que mas de satisfacción era nerviosa.
El mar nos esperaba allí fuera con lo mejor de la tarde.
Ese día aprendí lo que era el mar de fondo.
Continuara…