Discusión: Navegación Asi empezó todo y mi primera travesía
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Antiguo 11-07-2012, 15:41
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Predeterminado Re: Asi empezó todo y mi primera travesía

¡¡¡¡¡Taberneroooo!!!! Café por favor: solo, descafeinado, de sobre, con sacarina, en vaso con un cubito de hielo.
- ¡¡aquí solo servimos bebidas con alcohol!!
- Pues entonces un carajillo de ron… a ver si así aclaro la memoria…
La audiencia que se acerque a la barra y sírvale lo de su agrado por cuenta mía

Salimos del pantalán giro de 180º y por fin navegábamos de proa, esta es la sensación que se tiene que sentir ¡al conquistar el mundo!.
- (Javier) tío: ¿tu sabias lo que hacías?
- Mas o menos
Lo había visto, lo había vivido, pero nunca lo había hecho. Ahora si…
Aun dentro de puerto toca lo que la mayoría de vosotros hacéis a diario sin el menor esfuerzo: izar las velas.
Nuestro Oceanis nuevecito tenia mayor enrollable en el palo. Un winch eléctrico lo que facilitaba la maniobra.
Así que proa al viento, nuevamente un servidor al timón y Javier en el piano.
- ¡Venga todo pa fuera!
Antes de salir del la bocana ya con el motor al ralentí navegábamos a vela.
La predicción meteorológica de aquel día tal como la recuerdo ahora, daba un viento de sur (la bahía de palma esta abierta al sur) flojito por la mañana pero que se iría incrementando durante la tarde hasta los 20-22 nudos. Era lo que queríamos. ¡viento!
Advertimos a la tripulación, nuestras respectivas almirantas y un par de amigas que esto iba a estar movidito, que el barco iba a escorar “un poquito” pero que ya mañana seria mucho mas tranquilo.
Dejando atrás a la bocana cualquier rumbo que tomáramos era ceñir con una ola de no mas de medio metro, en todo caso era lo que tocaba.
Conforme nos alejamos de la costa el viento subía y también la olaaaaa
Las tripulantes en bikini se esforzaban por tomar el sol a proa pero sobretodo por no caer del barco ni sufrir una fractura de coxis en los pantocazos, que no fueron muchos pero alguno cayo.
- Javi, este barco tiene algo mal
- ¿?
- No se, se intenta ir a barlovento. La proa me cuesta mantenerla, el cabron solo quiere orzar
- Ummmmm déjame soltar un poco la escota
- Oye parece que va un poco mejor

Ese día aprendí lo que es ir pasado de trapo

Ahora no íbamos tan escorados, el barco era menos ardiente y la gente se empezaba a relajar un poco.
Seguíamos alejándonos del puerto y las olas seguían creciendo, ¿que era aquello? ¿por qué AEMET no me había enviado un buro fax advirtiéndome de que las olas en la bahía de palma a las 17:33 iba a medir 1.84 mts? ¿¡ para que pago mis impuestos !?
Ya el asunto era pasar las olas de la manera mas delicada posible. Sin embargo en la cara de la tripulación, cualquier gesto de preocupación era mitigado por un simple: vamos bien…
Recuerdo una anécdota de un avión de la fuerza aérea americana que en misión humanitaria va a rescatar a un grupo de refugiados de guerra en áfrica.
Todo va bien hasta que al llegar a la base el tren de aterrizaje no baja…
Así que a poner el avión en la pista de barriga.
Cuenta la leyenda urbana que los tripulantes intentaban poner a los pasajeros en la posición mas segura para el aterrizaje forzoso, comunicándose por señas ya que como se podrán imaginar, existía la barrera del idioma. Finalmente la tripulación asume sus puestos y el avión toma tierra en medio de un estruendo, chispas, un motor incendiado y todo el barullo de coches de bomberos y ambulancias que esperaban el desenlace.
La sorpresa es que la tripulación del avión al ir a ver el estado del pasaje, los había encontrado a todos sentados y en silencio. Ellos nunca había vivido una experiencia aeronáutica, ellos vieron como un grupo de profesionales mantenían la calma en medio de una situación totalmente desconocida para ellos.
Finalmente se concluyo que el pasaje asumió que todo aquello debía ser de esa forma y que todo lo que ocurría a su alrededor era normal ya que la tripulación mantuvo la calma.
Javi y yo nos mirábamos con mas frecuencia de la habitual (¿se estará amariconando el Javi?) era algo nuevamente imprevisto esas olas no deberían estar allí, las estaban esperando en el campeonato mundial de surf en Hawai. Murphy si estaba de vacaciones… ¡en nuestro barco, de polizón!.
- Javi el timón esta mas duro
- Coño que no lo puedo mover
- ¡Putas que se atasco el timón!
- ¡Suelta la escotaaaa!

Ese día aprendí lo que es irse de orzada….

Proa al viento con las velas flameando ya no podíamos ocultar la cara de desconcierto. El puto timón atascado.
Saben esas situaciones que duran segundos pero que juraríamos que han pasado minutos.
El tiempo es relativo y su velocidad transcurre inversamente proporcional a lo acojonado que esta el individuo en ese momento.
Los que no han tenido oportunidad de conocer un Oceanis 40 les quiero decir: que Beneteau contrato a un ingeniero alemán, seguramente el mejor de su clase, exclusivamente para diseñar donde poner el receptáculo donde descansa la maneta del winch, de tal forma que si la colocas la maneta con el asa mirando a popa esta se atascara entre los radios del timón y evitara que gire. Con el consiguiente conato de infarto del pobre tío que va al timón.
¿Si me hubiese infartado pudiera haber demandado a Beneteau?.
Me tuve que contener para no echar la puta maneta por la borda, hoy en día me arrepiento de no haberlo hecho.
Seguían las olas el viento parece que aflojaba un poco, eso fue lo que dijimos al personal, la verdad, es que ya no ceñíamos así que para ellas la sensación de viento era mucho menor y nosotros nos relajamos un poco.
- ¡marineras! ¿Que clase de servicio hay en este barco que no se le da una cerveza al capitán y su primer oficial?
Teníamos la garganta seca y la boca pastosa, la primera lata que nos dieron supongo que seria de 10 o 20 ml. Por que la bebimos de un trago. Estaba helada, aun la recuerdo como una de las mejores cervezas de mi vida.
La segunda lata nos acompaño un rato mas. Seguíamos cabalgando olas de considerable altura, para mi era como estar navegando sobre la cordillera de los andes, pero de alguna manera nos relajamos. Parecía que la situación estaba bajo control.
A lo lejos una regata de barcos de época preciosos con todo el velamen desplegado y la regala en el agua.
- Tío: mira que bonitos esos barcos
- Sip
- Parece que están regateando
- Sip
- Parece que vienen hacia acá
- Aja
- ¡Coño que estamos en medio del campo de regatas!
Y nosotros amurados a babor…
Eran muchos y muy grandes. Recuerdo una goleta que nos paso por popa 3 palos y velas que ni en 2 vidas podría aprender sus nombres.
- Venga que vamos a tener que hacer un par de trasluchadas para salir de aquí
En ese momento teníamos el viento por la aleta íbamos disfrutando de surfear la ola que nos había estado machacando durante la tarde y nuestro navegante, creo que ya les hable de el, Murphy, nos había llevado justo al medio de un campo de regatas.
Tendríamos que ceder el paso hasta a el gato.
Nos hartamos de trasluchar.

En ese momento aprendí algo, que ahora mismo no recuerdo…

Ya cansados decidimos volver a puerto, no era el día para hacer nada mas, seguíamos en una pieza, no habíamos roto nada, la tripulación no se había amotinado y mañana seria un día mejor…
Continuara

Editado por CHIGUIRE en 12-07-2012 a las 20:12.
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