Discusión: Rincón literario
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Antiguo 15-07-2012, 13:08
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Crimilda Crimilda esta desconectado
Hermano de la costa
 
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Predeterminado Re: Rincón literario

Es difícil seguir manteniendo algunos tópicos históricos. Lo observamos en el tema de las Cruzadas. Para empezar, es sorprendente la propia persistencia del término; sin embargo, hace mucho tiempo que los medievalistas pusieron de manifiesto que se trataba de una palabra moderna, nacida probablemente a imitación del español cruzada o del italiano cruzeta (términos que, por otra parte, designaban las dádivas depositadas en beneficio de los cautivos en Tierra Santa y no de las expediciones en sí). La palabra «cruzada» apenas se utiliza en francés antes del siglo XVII. En cuanto a la numeración que se les ha dado constituye, sin duda, un sistema cómodo, pero no responde a ninguna realidad; la tentación de establecer un cierto paralelismo entre estas expediciones y las empresas coloniales, a saber, las guerras napoleónicas, era demasiado fuerte...

En otra obra anterior recordábamos el resumen que hacían los manuales escolares antiguos de la muerte de san Luis: «San Luis murió de peste en Túnez durante la octava Cruzada.» Una sucesión de errores: no se trataba de peste (sino de disentería), el rey murió en Cartago y el número ocho asignado a su expedición no significaba nada en absoluto. Las ocho Cruzadas, entre las siete maravillas del mundo y las nueve musas de la Antigüedad, representan una concepción infantil de la Historia, una clasificación fuera de toda realidad.

Pero éste no es, ni mucho menos, el único tópico que deberíamos revisar con relación a las Cruzadas. La primera imagen que de ellas nos viene a la mente es la de unos ejércitos según el modelo de los nuestros: tropas marchando al paso a las órdenes de los jefes militares, con los reyes, príncipes o emperadores a la cabeza. Sin embargo, como ya habrán observado, ésa no es en absoluto la impresión que sacamos de la lectura de Ana Comnena, quien escribe: «Una vasta muchedumbre, hombres, mujeres y niños.» De manera obstinada, nos imaginamos al señor partiendo solo, rodeado de hombres, dejando a la castellana sola en el castillo (2). Sin embargo, en la mayor parte de los casos, los cronistas nos dicen lo contrario: el caballero se va, y la dama también. Algunos historiadores han creído que debían explicar la marcha de Margarita de Provenza, en el siglo XIII, al Iado de san Luis, su esposo, ¡por su deseo de huir de su suegra, la reina Blanca! ... ¿Qué decir, entonces, de su hermana Beatriz, que marchó con su marido Carlos de Anjou y que no tenía cerca de ella a una suegra a quien temer? ¿Y qué decir de Elvira de Aragón, que partió con su esposo, Raimundo de Saint-Gilles, o de Godvere de Toesny con Balduino de Bolonia, en la primera expedición?

En realidad, lo normal era ver partir juntas a las parejas, y que las damas acompañaran a sus esposos. La cuestión no se planteó en el caso de Godofredo de Bouillon porque no estaba casado, y diferente era la situación cuando la defensa o la explotación de una propiedad importante requería la presencia de la mujer en ausencia del marido: como ocurrió en el caso de Clémence de Borgoña, esposa de Robert de Flandes, o de Adele de Blois. A veces, pudieron intervenir razones de salud, aunque algunas mujeres emprendieron la marcha estando embarazadas y pariendo en el camino. Pero la costumbre general, repitámoslo, era ver al caballero y a la dama partir juntos.

Hay una razón profunda para ello: no se marchaba en expedición militar o en una guerra de conquista, sino en peregrinación. Peregrinación en armas, pero peregrinación al fin y al cabo. Si nos olvidamos de este punto de partida esencial, corremos el peligro de no comprender nada acerca de las Cruzadas, ese vasto movimiento que sacudió a toda Europa: «Muchedumbre inconmensurable de hombres del pueblo, con mujeres y niños, todos con las cruces rojas en la espalda, cuyo número sobrepasaba el de los granos de arena en la orilla del mar y de las estrellas en el cielo, que se habían precipitado de todos los países», como escribe con cierto énfasis Ana Comnena al hablar de la Cruzada popular. Más tarde, refiriéndose en esta ocasión a la marcha de los señores, escribió: «Era Occidente entero, todas esas naciones bárbaras que viven en el país situado entre la otra orilla del Adriático y las Columnas de Hércules, el que emigraba en masa, recorriendo los caminos familias enteras y avanzando por Asia tras atravesar Europa de un extremo a otro.»

Es difícil imaginarse el lugar que ocupaba la peregrinación en la vida de la época. Las migraciones vacacionales de hoy en día no nos dan más que una ligera idea. La peregrinación era una acción anclada en las costumbres, que se mantenía gracias a esa «miniperegrinación» consistente en acudir el domingo a la misa de la parroquia y, en algunas fiestas, a la catedral, la iglesia de la diócesis. Un número impresionante de «pobres peregrinos» surcaba los caminos, engranando las etapas unas con otras para acudir a un santuario próximo, como Rocamadour, Saint-Gilles y el Monte Saint-Michel, o a uno más lejano, pero por ello más envidiado, como Roma, Santiago de Compostela y, sobre todo, Jerusalem.


(2).- Esto nos lleva a evocar otro tópico del que, para nuestra sorpresa, todavía quedan algunas huellas, al menos en forma de chiste: ¡el cinturón de castidad! Parece ser que algunos empecinados todavía piden verlo, pues, según una leyenda pertinaz, ¡se conservaba un ejemplar en el museo de Cluny! Esperamos contribuir a la tranquilidad de los futuros conservadores de este admirable museo parisiense disuadiendo a todos aquellos que puedan sentir la tentación de formular tal deseo, que exasperaba a algunos de sus predecesores.

. ¿Cuál puede ser el origen de tamaño error? ¿Se deberá simplemente a que en la vestimenta del monje, como en la de la monja, el cinturón siempre ha sido el símbolo del voto de castidad?

La mujer en tiempo de las cruzadas.- Régine Pernoud (historiadora medievalista cuya carrera profesional tuvo que ver con el Museo de Reims y los Archivos Nacionales, reorganizadora del Museo de Historia de Francia)
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Larsen (16-07-2012)