Al margen de pedir (por supuesto) su protección en el mar y donde pueda, quiero otro año mas manifestar mi pesar con la evolución (a peor) de lo que tradicionalmente era la procesión marinera. Otra oño mas, en mi puerto, esa procesión ha sido mas bien una carrera de motoras y lanchas rápidas para ir desde Aguadulce a Roquetas como es tradicional. Los pobres veleros, a los 5 o seis nudos, quedaron olvidados en los primeros 300 metros por motoras de tropecientos caballos y un par de zodiac, que planeando se fueron a toda pastilla compitiendo entre ellas para ver cual adelantaba a quien... y por supuesto la Virgen, también en un pesquero de esos modernos que parece que quieren llegar a los caladeros africanos en un par de horas ...
Desde la playa (este año no quise participar en ese despropósito de salir con el barco) el panorama era penoso: Algunos decían "mira una carrera de barcos..." ¡¡Que pena al ver como nos cargamos las tradiciones!!


