
Amigo César esta es otra de sus bondades.
He leído por ahí que eso de tirarse peos (por decirlo fino : pedos o ventosidades) es buenísimo para la salud porque por lo visto regula la presión sanguínea.
Tan bueno que previene la hipertensión mejor que los medicamentos actuales.
Es más, están creando fármacos que ayuden a formar en el cuerpo sulfato de hidrógeno, que es lo que expulsamos en las ventosidades, como alternativa a estos tratamientos actuales de hipertension.
O sea una pastilla peorra.

A ver si en el futuro vamos tener que decir ¡Jesús! cuando escuchemos un peo.
¡Menos mal que tu barco tiene los winches eléctricos!
Un abzo. Andrés