Un cuento: a un niño de 4 años se le mete algo en un ojo en la playa, como son las 7 de la tarde y está llenándosele el ojo de sangre, para no estar cinco horas en urgencias los papis llaman a un oftalmólogo. Les da cita para las 20:30, entran a las 20:50. Se levanta p ver al niño, suena su móvil (lo tiene sobre la agenda), está 10 minutos de cháchara. Nos dice que era "un colega" (q coño nos importará), se levanta, mira al niño, nos dice q hay algo "pegado", llama a la enfermera p q le agarre la cabeza al niño y le saca lo que tiene en el ojo. Son las 21:10 y salimos de la consulta. Nos ha cobrado 70 Euros. No sé. No sé qué pensar. Quizás sea lógico y normal, pero yo estoy en xok

No sé, un día va a pasar algo, espero q las ganas de vomitar se me vayan pasando.
