Pues yo no veo nada extraño en la maniobra, yo la hago a menudo, pues mi barco, al igual que el Azimut,
se mueve mucho y esa técnica viene bien para no desperdiciar las cervezas mientras comes.
Además, quitas el caracolillo de golpe y aguantas otro año sin poner antifouling, ecologistas que somos.
Algunos traperos intentar imitar esta depurada técnica,
pero no es lo mismo ni de lejos...
Incómodo que les resulta, oigan.