A mi el ROMano me sorprende dia a dia. Un tio capaz de cabalgar por las olas, a pelo, a la luz de la puesta de sol, junto a los delfines, sin más electrónica que su reloj Casio, y que también es capaz de dar órdenes de navegación al timonel desde la mesa de cartas, frente al Maxsea, sorteando piedras en las Bocas de Bonifacio, sin ver la mar, sólo con datos en pantalla. Todo un ejemplo de versatilidad y de adaptación al medio. Navega con lo que sea. Es mi heroe!

(perdón, perdón...)