sin pretender excusarme , tengo que valorar muy positivamente que vayamos juntos la Almiranta y yo de pesca , la compañía es agradable y no hay discusiones


; luego en invierno ya le dá más pereza y raro es el día que me acompañe ( por lo del frío ) por lo que en esta parte de temporada la barca nota la presencia de la Almiranta ya que cómo mucho le pego un baldeo de vez en cuándo , se tiene que notar que esta barca intenta pescar .
Y sólo llevo lo necesario : aparejos , cebo , un trozo de pan con sobrasada y cambio las cervecitas por una botellita de vino , ya en pleno invierno le añado la petaca de algún aguardiente ( por lo de la hipotermía


).

