Querido cofrade, siento mucho lo que te ha ocurrido y la lesión que te ha causado. A casi todos nos ha ocurrido algún percance en el barco dónde la fuerza del viento te puede jugar una mala pasada. No se si tu metiste motor para aproarte al viento, pero yo lo sufrí en mis propias carnes el no hacerlo. Culpé al que se quedó en la rueda de no mantener el barco aproado pero no conté que al aproar el barco se para y el timón no sirve para nada. Afortunadamente salimos con un par de arañazos y algún cardenal pequeño, pero a partir de ese momento cuando queremos aproar el barco lo primero que hacemos es arrancar el motor. Lo que dices de los mosquetones de disparo voy a tenerlo en cuenta.
Que te recuperes pronto.
Saludos.
