La comparación con los coches me parece interesante.
Está claro que sobre el papel, a todos nos gusta más el HR,
pero hay que ver para qué lo quiere el amigo cofrade.
Si es para disfrutarlo él solo, hacer largas travesías, y
tener la satisfacción de llevar un barco que no se rompe
aunque te subas a la escollera del puerto; o por el contrario,
si es para disfrutarlo en familia, los fines de semana y 15 días
en verano. En este último caso, la almirante y los grumetillos
también tendrán algo que decir, y seguramente será difícil
convencerles de que el HR es mejor.
Saludos


