Legalmente tienes un barco que no puedes demostrar que es tuyo, ya que no puedes demostrar que se lo has comprado a su legítimo dueño. Arregla el asunto o puedes terminar con problemas. De entrada aunque no hubiesen cambiado la titularidad, deberían tener algún documento que acredite que lo compraron, contrato compraventa o similar, si no lo tienen o dicen haberlo perdido o algo similar, desconfía. Mientras tanto ten presente que puedes estar llevando un barco robado.
