Lanzarse a una travesía a nado en la ría, siendo buen nadador y estando en forma, me parece perfectamente aceptable. De hecho me da envidia, yo que fui nadadora en mi juventud...
Ahora bien, es irresponsable hacer algo así sin algún medio de apoyo. Corrientes, cansancio, pájara, un tirón,... cualquier mínimo imprevisto puede convertir una plácida travesía en un infierno.
A falta de lancha, como mínimo podían haberse llevado un par de móviles en sus bolsitas estancas. Para pedir ayuda llegado el caso, pero sobre todo para avisar cuando tocaran tierra. No me extraña que sus acompañantes se inquietaran por la tardanza y dieran la alerta. Si a alguien hay que cobrarle algo no es a ellos, es a los irresponsables de los nadadores.
Esta ronda va por el cofrade
vagonetas63. 