Decía que pusimos proa a Jamaica, después de dudar mucho ir a Cuba. Unos amigos nos acompañaron en la travesía y no hubo incidentes. Una noche, entre Cuba y Haiti, se nos abarloó un barco de guerra americano y por radio nos interrogó acerca de nuestra carga. Nos advirtió que había un embargo a Cuba y pidió la documentación de toda la tripulación. Fue un tanto humillante el tener esa mole cuajada de cañones a dos metros del barco, haciéndonos advertencias de no llevar nada a Cuba

. Además la zona era complicada, porque hay poco fondo y se formaba una mar muy grande. Allí tocamos dos puertos: Montego Bay y Negril. Tuve varios problemas con los Jamaicanos y salimos sin despachar papeles, de noche y de estranjis rumbo a la comarca de San Blas (Kunayala).Allí tuve un shock al hacer los papeles de entrada, porque me atendió un indio kuna en cuyo despacho había una gran bandera española con una esvástica nazi

(no colocada como la de Hitler, pero uuufff!). Kunayala fue una maravilla, dos meses de pesca con los indios y de islas de ensueño. Una tarde vino un niño en un cayuco con un kilo de cocaina para vendérmelo por 1000 balboas (1000 dólares +-).No compré. Allí hice trueque hasta la saciedad (Molas, que es una artesanía a base de telas). De allí rumbo a Colón. Papeleos, canal, lago Gatún y PACIFICO.
Mañana sigo. Good night.