Mi escala se divide en tres grados:
-pequeñitas

-graaaaaaaandes, y
-enoooooooooooooooooooooormes
Pero eso no tiene nada que ver con la escala de acojone. Cuando hice las prácticas para el titulín en la ría de Avilés (mi primer contacto con el mar), el último día el instructor nos metió allá adentro con un barco deportivo (lamento no saber decir eslora ni tipo, sorry, pero andaría por los seis metros). Pues bien, yo veía el barco encajado entre ola y ola. El horizonte, a ratos, ni p*ta idea. Y disfruté como un enano. Eso sí, sabiendo que el barco lo llevaba un figura. Olé el mundo!.
Pues bien, la última vez que navegué (¡cuánto tiempo hace, por dios!), serían de entre medio y un metro pero, con el barco en mis manos y en la batidora que es el llamado mare Nostrum, tenía los tegumentos por corbata.
Con este toque de humor no quiero desvirtuar la seriedad del hilo, que aquí se aprende un tegumento. Que diga ... un huevo.
Salud
