Hola, Jtarifa.
No voy a decir nada más de tu proyecto, porque creo que ya hay bastantes opiniones y de todos los colores; solo te voy a contar, muy por encima, mi experiencia con algo parecido.
Aquí en Galicia, hace unos 7 años, unos amigos montaron una empresa que, a priori, iba a ser la leche: una idea inovadora, con un producto que ofrecía múltiples ventajas sobre otros existentes, sin ningún tipo de compentencia a nivel mundial y hasta "apadrinada" por la Xunta de Galicia.
A saber: presentaron un modelo de batea fabricada en plástico (Polietileno de Alta Densidad) que no se veía afectada por la corrosión marítima, ofrecía una garantía de 30 años y era sumamente fácil de mantener y reparar en caso de rotura. Todo un avance respecto a las tradicionales de madera, mucho más pesadas, menos duraderas y que necesitan de un mantenimiento casi continuo.
Pues bien; con varios estudios previos de todo tipo, el parabién de asesores y la promesa de compra de potenciales clientes (tanto bateeiros a nivel particular como asociaciones de mejilloneros de Galicia y Huelva -Isla Cristina-) y la financiación de Organismos Públicos (IGAPE), constituyeron la empresa.
Alquilaron una nave, compraron maquinaria, contrataron y formaron a algunos trabajadores y construyeron la primera batea. Patentaron el modelo y se dispusieron a venderla.
Resultado: después de 7 años solo han instalado unas pocas en un polígono bateero de Huelva. En Galicia ninguna y en el extranjero han aparecido modelos muy parecidos, fabricados en países que permiten ofrecer el producto a precios mucho más bajos gracias a sus condiciones salariales.
Actualmente han tenido que diversificar sus productos y buscar nuevos nichos de mercado. Hacen todo tipo de trabajos en plásticos técnicos y gracias a esta faceta de calderería plástica logran sobrevivir.
Mientras tanto tuvieron que refinanciar sus deudas, inyectar liquidez (gracias a que algún socio tenía más negocios) e intentar sobrevivir.
Estudios, expectativas, promesas... todo se quedó en agua de borrajas y todos esos beneficios SEGUROS pronosticados han derivado en pérdidas y dolores de cabeza.
¿Qué falló? ¿Qué hizo que todos esos estudios resultaran un fiasco?
Yo no lo sé, pero si sé que lo que iba a ser un buen, muy buen negocio, hoy es una ruina.
......................
Con ello no quiero desanimarte, solo mostrarte un ejemplo de como, a veces, las cosas son muy distintas si nos fiamos del papel y de opiniones más o menos interesadas o de la realidad.
Antes de hacer nada más yo te aconsejaría que buscaras a posibles clientes y les mostraras el proyecto con todo lujo de detalles. Y si es posible, que consigas un compromiso de compra. Y cuando lo tengas, lánzate.
Mientras tanto.... mucho, mucho cuidadín. (Como los puercoespines cuando hacen el amor, jaja).
Pensarlo mientras se toman unas cervecitas puede ayudar.

¡¡Ánimo y suerte!!