Hola Cofrades me inquieta presenciar un buen número de lanchas lanzadas a toda velocidad con menores sentados en proa, agarrados al balcón pero con las piernas colgando por delante de la proa.
Una caída accidental por clavada en una ola o salto y las hélices nos sirven el steak tartar sin que el imprudente patrón pueda hacer nada para evitarlo...
Una colisión y las piernas hechas papilla de por vida.
Hago un llamamiento al sentido común.
Saludos
