Para acabar, porque tengo miedo de espantaros con tantas frases, el melancólico Julio Cortázar:
Ven a dormir conmigo: no haremos el amor, él nos hará.
Siempre fuiste mi espejo, quiero decir que para verme tenía que mirarte.
Nada está perdido si se tiene el valor de proclamar que todo está perdido y hay que empezar de nuevo.
¿Quién los ve andar por la ciudad si todos están ciegos?
Cómo cansa ser todo el tiempo uno mismo.
La explicación es un error bien vestido.
Arriba arriba!
