Cuidao, nanifg!!

Vuelve a leerte el hilo con calma que, aunque no lo creas, los ilustres cofrades ya te han respondido mejor de lo que te parece!!
El año pasado, con mi pareja (que ya venía marinizada, la conocí navegando), fondeando por el Cap de Creus rompimos el pasador de la hélice y nos quedamos sin motor. El mío es un velero de 6,50 m, del 77 (que nunca acabaré de restaurar), motor fueraborda. Como no tenía claro el fondeo y esperaba tramontana esa noche, entramos en l'Escala para descansar tranquilos y buscar solución a la avería. Allí amarramos al lado de una familia (patrón recién estrenado, su señora y dos críos) en una motora de unos 7 m, recién comprada de segunda mano y que también había entrado por problemas con el motor.
Entre la ayuda de la Taberna, un encuentro casual y la concurrencia de diversos marinos locales, pasamos unos de los mejores días de las vacaciones: birras, interminables anécdotas de las más locas travesías, barcos nuevos, viejos, en construcción, motores modernos, antiguos, enteros, a trozos... lo de menos fue la reparación: cargar el fueraborda hasta el taller (aunque no quise aceptar la pick up que me ofrecieron si acepté un carrito), una horita y 10€ (porque al final me empeñé en pagar ni que fuera algo más que cerveza)

La tramontana se estableció un par de días, pero no nos importó mucho
Entretanto, nuestro sufrido vecino no lo pasó tan bien

En primavera, así que tuvo el PER y un dinerillo, se había comprado lo que el broker le vendió como el barco de sus sueños, bueno, bonito y barato (o eso le dijeron y el se creyó), dispuesto a pasar las vacaciones de su vida.
El barco le dió problemas desde el primer día; algunos se los cubrió la garantía, pero al final, tuvo que hacer frente a unos gastos con los que no había contado en absoluto. Inasequible al desaliento, embarcó a la familia dispuesto a olvidar cabalgando juntos las olas

La navegación tampoco resultó exactamente como habían soñado: los críos, si no estaban mareados, se aburrían; el tiempo tampoco fue el más propicio y la almiranta... bueno, descubrió que estaba mejor en tierra, en el apartamento de sus papás... pero por amor, estaba dispuesta a seguirle donde hiciera falta!
Hasta que, en medio de la bahía de Roses empezó a pitar el chivato del motor, a salir humo y se quedaron sin gobierno.

En el PER se aprenden cosas, pero aún no conozco una escuela que te prepare para ésto

. No pasó nada,

, el chaval es despierto y ella una santa. Susto, remolque y a puerto... para empezar con el calvario de contactar con el broker (que sólo le dió largas), encontrar mecánico para su intraborda en agosto, conseguir que se desplazara, negociar la naturaleza y el precio de la reparación (

que amenazaba con resultar tremebundo), pruebas, conjeturas...

... y mientras, los nenes y la señora, de vacaciones en el pantalán, con el humor más agrio después de cada llamada que hacía.
Le ayudamos con los teléfonos, con los niños (haciendo de canguros ocasionales mientras el matrimonio hablaba de sus cosas) y hasta con su mujer, relativizándolo todo cada vez que él salía con un mecánico a probar el motor... espero que consiguiéramos algo!

Nos dio mucha pena que alguien que ama tan apasionadamente el mar (como para meterse en tamaña aventura) tuviera que pasar por tan dura prueba.
Cuando cambió el viento y nos separamos parecía ya (casi) todo en vías de solución, no nos hemos vuelto a encontrar. Tampoco me fijo mucho, no es un tipo de barco ni de navegación que me interese especialmente. Sólo espero, por la pasión que compartimos y nos hermana, que hayan encontrado la manera de superar esta primera experiencia y de navegar todos juntos, revueltos o no, como habían soñado.
Ahora, lo que te decía al principio: vuelve a leerte el hilo, que ya te han dado más de un sabio consejo!!!
