En primer lugar copas generosas para todos.
Después anunciaros que yo tampoco me lo compro, ya que presenta un error de diseño.
¿A quien se le ocurre poner el helipuerto a barlovento de la vivienda?.
Cuando despegue o aterrize la "máquina", la polvareda y el ruido que generan los motores y las aspas del helicóptero, afectarán directamente a los ocupantes de la vivienda. Y eso es una molestia tremenda.
Detener la nave ó incluso "darle marcha atrás" para evitarlo, encarece mucho el consumo de combustible dado su tamaño.
Que no, que definitivamente no me la compro. Esperaré que cambien el diseño exterior en el próximo Salón Naútico, y entonces ya veremos.
Mientras tanto, más copas para abandonar la idea.
