Por nuestras costas se pescan bastante en verano, en una especie de volantín, destinado específicamente a ellas.
El aparejo es una especie de balanza (la línea madre acaba en un plomo del que sale un brazo de unos 50-70 cm en horizontal, haciendo como una L de la que se cuelgan los señuelos o cebos, que normalmente se usa en la pesca de cabras o serranos y julias, al volantín). De él se cuelgan un par de plumas de chicharro o pequeños peces de goma del tipo de:
Una vez pescadas, hay dos tipos de actuación, al gusto:
Unos usan señuelos a cuyos anzuelos se les ha quitado la muerte, para que el pez se desenganche solo al balde y se le deja que muera allí, para luego limpiarlos y cortar las cabezas ya muertas.
Otros, matan los peces, de un golpe sobre una tabla o bien se inmovilizan con tenedores grandes (de los de usar en la cocina, con mangos bien largos) y se corta toda la cabeza, desde detrás de las espinas venenosas del dorso, y se echa la cabeza al agua.
Lo que hace casi todo el mundo, por si acaso, es usar ropa de agua, botas altas y guantes.
Las que se pescan por aquí son los que se llaman "saburdin" o "xabirao" en vasco y salvarios en castellano. Corresponden a la araña blanca (
Trachinus draco).
Se suelen pescar bastantes y son muy ricas una vez quitada la cabeza, la piel, se sacan los filetes y se comen o simplemente fritas con pan rallado o en tomate o salsa verde.
