Lo de la Costa de la Muerte, es un nombre propagandístico, pero injustificado.
Desde luego no se debe a que las condiciones lo hagan unnsitio siniestro o especialmente dificultoso.
Lo invento al ofrecer un periodista ingles a raíz del naufragio del Serpent y la causa de aquel, fue el mal balizamiento.
Si se producen muchos accidentes, ta,bien se debe a que hay mucho trafico pues es el punto mas occidental de la península y por allí pasa todo el trafico arriba y abajo del continente.
Por otra parte hay cientos de kilómetros de costa explotada por miles de personas que viven de los biótopos mas productivos del mundo : las rías
Como en todas las profesiones, se producen accidentes y las estadísticas no fallan: a mas embarcaciones y tripulantes, mas accidentes.
Sin embargo, es muy difícil encontrar una configuración mar y tierra similar, salvo que vayamos a los fiordos. Las posibilidades para la navegación que ofrecen son inmensas.
Quiero finalizar, con la explicación que les doy a mis amigos cuando les enseño esta costa,
Les hablo de Adamastor, el gigante del que hablo Camoens refiriendo a Plinio entre el mítico Cabo Nerio y el golfo de los Artabros. Les explico el juego de la Oca y el paso final del camino que desde tiempos pretéritos, incluso antes de la cristianización conducía al ARA SOLIS. ( altar del sol).
Los antiguos venían aqui a ver la muerte del sol... Y no me extraña que sin los conocimientos astronómicos que tenemos ahora, aquella gente viniera a rezar para que al dia siguiente volviera a nacer el astro Rey.
Esa creencia sigue perdurando de alguna manera - creo yo- en la ceremonia que practican los peregrinos al quemar sus ropas al final del camino. En Finisterre, en el Ara solis. Con eso expresan un sentimiento de renovación y purificación, de morir pero para volver a nacer.
Esa es la verdadera historia de la Costa de la Muerte y lo demás son términos publicitarios o estadísticos que en nada hacen justicia a una costa que recibe la corriente del Golfo llena de nutrientes que generan sustento y vida marina de la que se sustentan a su vez, miles de personas. ¿ Acaso no debería llamarse entonces Costa de la Vida?
