En efecto, el estudiarlo puesto que tampoco es demasiado extenso ( al menos el básico) no debe ser un problema pero tampoco significa que sea la base de la seguridad a bordo. Simplemente se trata de que nosotros mismos nos "arranchemos a son de mar" para que los que nos acompañen estén más seguros.
Por otra parte habría que adaptar el temario y el material a los nuevos tiempos y a la tecnología, si tanto nos quejamos de que en otras tierras no necesitan título no tiene sentido quejarnos de que alguien considere arcaico estudiar la jerga a la que aquí nos obligan. Y sin embargo son pocos los que saben que hacer exactamente cuando se quedan sin motor puesto que desconocen tanto la mecánica básica como el procedimiento para solicitar ayuda, por no hablar de la utilización de los medios de seguridad.
Para los interesados, el capitán de navío Pedro Fondevila ha escrito el
"Diccionario español de la lengua franca marinera mediterránea" que parece una obra muy interesante. La edita la fundación Seneca y podéis verla en:
http://www.f-seneca.org/seneca/doc/d...flash.html#/1/
