

Humberto, encantado de coincidir contigo en alguna cala. Pero de verdad, no son más que batallas profesionales. Las personales...

jajaja
Yo creo que todos disfrutaremos más con alguna anecdota vuestra, que seguro que tenéis miles y además no desentonan con esta querida Taberna.
Enrique -Simbad- lo de aquella mañana fue una lección magistral sobre acero... aunque aun se me ponen los pelos como escarpias recordando el casco de aluminio...


que tienes al lado. Pero no te preocupes, soy un pesadito, y volveré a molestarte, espero.

Así que ánimo, tomaos unos rones

y compartid con nosotros vuestros recuerdos y experiencias
