La precisión que ofrece el "idioma naútico" es del todo necesario en momentos de apremio o necesidad. Cuando algo va mal y nos estamos jugando el barco e incluso la vida, las palabras exactas para definir lo que hay que hacer y donde resultan muy valiosas, pues el tiempo juega en contra.
Lo escrito por ese hombre denota incultura y prepotencia.
