Muy bonito. Así como lo leo recuerdo mi primer verano con Furia 32 (el año pasado). Un sueño hecho realidad.
La inseguridad con dejar la auxiliar "abandonada", los momentos solos a la caña en los que el tiempo se congela, los momentos complicados, las primera noches fondeado, ...
Un placer leer tu relato.
Unas birras compañero.


