Re: Una semana por la Costa Brava en un Furia25
Bueno, para empezar la semana aquí os dejo el relato de otro día de mis vacaciones:
SABADO 11/8/2012 CADAQUÉS - CALA MONTGÓ - L'ESCALA: 14,5 millas
Nos despertamos temprano, y pudimos disfrutar de unas buenas imágenes del amanecer:
En esta se puede ver al pequeño velero que me obligó a moverme la noche anterior:
Después de hacer una fotitos, cogí la auxiliar y me fui a Cadaqués a comprar pan, croissants, y hielo para la nevera. Hablando del hielo de la nevera, comentar que a medida que se deshace el hielo, el agua va a parar a la sentina, por lo que cada día había que achicar unos 10 litros de agua de la sentina. Además, como en Badalona se me fue la mano poniendo aceite en el cárter, por lo visto el exceso de aceite lo expulsa por algún lado por lo que encima del agua del hielo tenía siempre una fina capa de aceite. Al principio achicaba con una bomba manual que se acciona desde la bañera, pero por algún motivo dejó de funcionar, por lo que me tocaba achicar el agua a mano... pero bueno, es un pequeño precio a pagar por poder disfrutar de un refresco bien frio o una buena cerveza fresca (la mía SIN). La verdad es que con el hielo la bebida la teníamos bien fría!!
Bueno, volviendo al relato, volví al barco con los croissants, y empezamos el día con un buen desayuno, yo me comí uno de jamón y queso. Después del desayuno, la grumetilla se entretenía tirando migas al mar y viendo como los peces saltaban del agua atacando las pobres e indefensas migas... y le di una caña de pescar para que jugara a pescar... el pan se deshacía y se iba siempre al fondo...
Después del desayuno y la no pesca, nos dimos un bañito matutino... que bien sienta, que fresca esta el agua... esto es el paraíso...
Comenté con la almiranta si se lo estaba pasando bien, y me dijo que mucho. Le pregunté si quería seguir subiendo, si quería llegar a Francia, y me dijo que no, que prefería empezar a bajar, con calma...lástima, yo hubiera seguido!
Bueno, pues recogimos todo, arrancamos motor... qué bien funciona, siempre arranca a la primera... levantamos el fondeo y dejamos la bahía de Cadaqués para volver a cruzar el golfo de Roses, esta vez rumbo a l'Escala.
La travesía del golfo se hizo más larga que a la ida, pero poco a poco fuimos haciendo millas y al mediodía ya estábamos al otro lado. Como era temprano, puse rumbo a la cala Montgó, y al llegar pudimos ver que estaba saturada de embarcaciones, nada que ver con las calas de la cara norte del golfo de Roses. Y en la playa no cabía ni una aguja, supongo que es normal, estábamos a sábado y en pleno agosto.
De todas formas echamos el ancla, fondeamos y nos dimos un buen baño. Esta vez hasta la almiranta se atrevió a tirarse al agua. Le pareció que el agua estaba helada, pero yo estoy seguro que estaba mas de 2 grados más caliente que las calas del norte... Después del bañito nos tomamos un buen aperitivo, refrescos para las niñas, tinto de verano para la almiranta y una cervecita sin para mi, que acompañamos con unas bolsas de patatas y unas galletitas saladas.
Después del aperitivo, debatimos si comer en la cala o ir a puerto, y nos decidimos por ir a comer a l'Escala. Levantamos el fondeo y en menos de una hora estábamos entrando en por la bocana del puerto.
Llamé por radio y me dirigí a la gasolinera, donde un marinero me indicó donde tenía que ir a amarrar. Otro marinero me esperaba para ayudarme en la maniobra, y para pedirme la documentación y darme el código de las duchas... curiosamente en este puerto no necesitas tarjetas, metes el código de acceso y se abren las puertas. Después de amarrar, nos fuimos directos a buscar un restaurante donde comer. La grumetilla se empeñaba en comer alitas de pollo, y lo primero que encontramos fue un restaurante de pollos asados... a la almiranta no le convenció y seguimos por el paseo pasando por delante de un montón de locales. Finalmente veo una niña comiendo alitas de pollo, curiosamente era un buffet wok chino. Hace años que no comía en un chino, y más en un buffet. Resultó que estaba muy bien, incluso tenían langostinos y marisco que te hacían al momento en una plancha. Comimos bastante bien, y las niñas se volvieron locas con la barra libre de postres.. venga a comer yogures, petitsuisses, helados, pastelitos... etc. Yo solo un trozo de flan.
Después de comer, el cielo que se había tapado, nos descargó una pequeña tormenta... ¡Mierda, he dejado las escotillas abiertas!!!
Volvimos al barco a ver que todo estuviera bien, la verdad es que fueron solo cuatro gotas, lo fuerte estaba por llegar. Una vez en el barco, me toco achicar manualmente la sentina, y después pusimos la tele en el portátil. Las niñas estuvieron viendo una peli, yo estuve preparando un invento con una bomba de achique eléctrica que había comprado hacia unos meses y no había instalado, le puse un cable, con un conector de enchufe de mechero de coche, y luego corte un trozo de manguera y se lo puse en la salida. Con este invento podía achicar la sentina rápidamente, echando el agua en un cubo que luego vaciaba. Cuando estuviera de vuelta ya instalaría bien la bomba de achique...
Al terminar la peli, nos fuimos a duchar y nos arreglamos un poco para dar una vuelta. Nos pateamos todo el paseo marítimo de l'Escala, no pude evitar entrar en una tienda y comprar unos botes de anchoves de l'Escala para regalar a mis padres y mis suegros. Las mujeres entrando en todas las tiendas de ropa, chafardeando y haciendo el turista. De repente empezó a soplar un fuerte viento y se puso a diluviar. Nos resguardamos primero en una tienda, y al ver que la cosa iba para largo nos metimos en el primer bar a tomar unas cervecitas y unos refrescos, la mía SIN. Cuando paró de llover salimos del bar y nos fuimos a un súper para comprar algo para cenar. Un hermoso arcoíris había aparecido en el cielo, e intenté hacerle unas fotos.
De camino al súper, al pasar por una calle noté un aire muy caliente, pensé que era una salida de humos o algo así de algún restaurante. A la siguiente calle noté lo mismo, y me di cuenta de que en realidad era el aire que estaba súper caliente ¿? Más tarde me enteré de que se trataba de un fenómeno meteorológico muy inusual, el esclafit (se habló de él en la taberna del puerto en este post).
En el súper compramos hielo, pan, bacón, tranchetes, y un surtido de quesos para el postre y cuatro chorradas mas, y nos fuimos al barco a cenar.
Mientras cenábamos escuché en las noticias que esa noche se podría ver una lluvia de estrellas, por lo que después de ver una peli, me fui a dormir al camarote de proa, que tiene una escotilla transparente que permite ver las estrellas mientras duermes... no vi ninguna, me quedé dormido enseguida...
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