La ternura me la transmite él, el personaje.Era el anti divo en persona.
Pero en cuanto abre la boca... ¡ah, amigos....! En "Nessun dorma",cuando, jadeante, tras su último "vinceró" la orquesta termina el aria, no es ternura precisamente lo que evoca. Es poder, fuerza, como el mar embravecido batiendo la costa rocosa.
Libiamo ...
