Yo secundo la linea de opinión de algunos de los de este hilo.
Un numero no despreciable de episodios relatados en este foro tienen como desencadenante: el hecho consumado sin autorización.
No es tan complicado pedir permiso y acatar las instrucciones que se reciben.
Que no nos convengan las instrucciones, eso ya es otro tema.
Pero si te dicen: espera; no hay; aquí no; etc...
Hay que afrontar la consecuencia de los actos contrarios a las intrucciones recibidas. Aunque las consecuencias sean mas que reprochables.
Alguien dijo: " Si entras en una propiedad "privada" sin permiso, seguro que te soltaran a los perros"
Lo que si podriamos reclamar es que no pongan un letrerito de

"CUIDADO MARINERO BRAVO"

Siento que el cofrade haya tenido esta experiencia, pero aun podemos aprovecharla y aprender todos de ella.