Re: OT En el cielo ya hay ciento quince estrellas
Es en estas circunstancias y momentos cuando uno se da cabalmente cuenta del valor de lo cotidiano, de las presencias, de los recuerdos, de los sacrificios que hicieron, de los valores que nos transmitieron, de las enseñanzas que compartieron con nosotros. Mi mas profunda condolencia ante la tristeza que en estos momentos invadirá tu corazón. Ya solo queda interiorizar y reconstruir su recuerdo,gozando de su aroma -lo esencial- . Has sido afortunado de haberlo tenido todo este tiempo. Ahora demuestrale que su trabajo y esfuerzo es un fruto maduro que continua mas alla del tiempo y de la existencia.
Un abrazo
Andres
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