Está claro que el problema, por lógica, es exterior. Al taponar los tornillos opcionales de los cierres evitas que pase el agua dentro. Queda retenida en el marco y en algún momento desborda al exterior por los fallos de las juntas, pero sin arruinarte la moqueta o la madera de turno. Tapando los tornillos como yo hice, evitas esto último, pero no es la solución más ortodoxa. El saneado completo, incluido el taponamiento de los tornillos, parece la opción ideal. A mí me bastó con la solución de los taladros porque era muy sencilla y, la verdad, ya estaba harto de pruebas y pruebas de estanqueidad.
