Pues me ha picado la curiosidad, yo también lo había oido...

y trasteando un poco en internet, creo que es un dicho que proviene del norte de europa, de Alemania o Polonia.
Al parecer hay 2 versiones: En una se habla de que los marineros en invierno, cuando no podían salir a la mar, también se dedicaban a la venta de cerillas, con lo que si encendías un cigarrillo con una vela, le dejabas sin sustento...
En la segunda versión, se dice que en la antigüedad, cuando los pescadores salían a faenar, en su casa en la costa se dejaba un candil encendido. Este candil no se apaga hasta que el pescador regresaba a casa o se daba por desaparecido.
En fin, no sé si alguien tendrá alguna otra explicación

