Hace poco le compré a un ilustre cofrade este molinete estropeado con la intención de montarlo en el pozo de mi barquito. Con la emoción y la reserva de poder repararlo no caí en el detalle más importante,el tamaño. No me cabe.
Después de comprobar que está en buen estado, rebobinar el motor y buscar las escobillas nuevas, lo pongo a la venta a falta de montar.
Alguien habilidoso o con un amigo mecánico o tornero, seguro le da nueva vida. Habría que cambiarle los retenes, repasar tornillos en mal estado (alguno roto pero reparable) y limpiarlo.
Lo pongo a la venta por lo mismo que me costó ni un euro más ni un euro menos, consistente en la compra, el porte (pesa un webo de pato), el bobinado y las escobillas.
200 euros y porte a cargo del comprador.
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