¡ Que pasada !
Por lo que decíis , parece ser que del primero al último tripulante no han tenido la mejor actitud posible.
Pero lo que está claro es que la Mar hace lo que quiere con lo barcos.
Y allá cado uno con sus circunstancias.
La otra pregunta es :
¿ De estar toda la tripulación atenta y en sus puestos habrían resuelto el problema ?
Saludos y tragos
