Pues ayer al mediodía daba gozo el Salón y el ambientillo que había.
Llenito y solete.
Para las visitas te tenías que esperar un buen rato.
Han tenido muy mala suerte con la meteo y más siendo la presente una edición 100% exterior.
Si no seguro que hubiera ido mucho más "curioso". Otra cosa son verdaderos posibles clientes :-) . Que aunque estemos de crisis el gusanillo de ver, oler, tocar... no lo pierdes.
Además es una buena ocasión para saludar a muchas caras conocidas de este mundillo que entre todos formamos. Sólo por eso ya vale la pena acercarse cada año.
Es un poco como lo de Sant Jordi y comprar el libro... de esas agradables y tradicionales rutinas anuales.
Barcos? Que a mí realmente me interesaran y me quedara un buen rato mirándolos, muy pocos. Los Dufour (el nuevo 33 no me gustó nada), los Jeanneau, el comentado Azzure (raro, raro...), y poca cosa más. Los Hanse ni los llegué a ver...
Es de agradecer el esfuerzo que hacen muchos de los habituales de los stands de complementos e industria náutica en acudir cada año a esta cita. O el de muchas instituciones y asociaciones, como la de Anavre (también visita, parada y charla obligada).
A mí me gustó. Dado el redimensionamiento del mundo de la Náutica (y de todo en general), me parece una acertada decisión la reubicación del Salón.
Hay muchos detalles para pulir pero en líneas generales no me pareció tan mal.
Una lástima lo del tiempo. Y más con la de días de "secano" que llevábamos...
Una anécdota:
Estaba pasando cerca de la carpa donde se celebraban los diferentes actos promocionales y tal, cuando estaban en ese momento presentando un libro de Editorial Noray, "Buena suerte, mala suerte" de Xavier Bordanova (de nada Pablo :-). Y oí al autor, al terminar su exposición, comentar a los presentes el problema actual con la difusión del programa de TV "Thalassa" y aconsejar la dirección de Internet donde poder firmar para intentar que no lo "recorten".
Todo un detallazo.
Sólo por eso, y sin saberlo, ya vendió un libro más ;-)
