Cita:
Originalmente publicado por nihao
No hay chuleta sin hueso. Es ley de vida.nihao
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Ni rosas sin espinas, como dijo Pigafetta.
Ese es uno de los precios que hay que pagar por los buenos momentos que pasamos navegando: el tener que saber un poco de todo para enfrentarse a los contratiempos, a las sorpresas desagradables e inesperadas, como cuando se produce una avería que siempre aparece en el momento más inoportuno.
Con nuestro barco por eso tenemos una relación de amor-odio porque los momentos inexpresables que disfrutamos a bordo de él tienen como contrapartida la esclavitud de un bricolage sin fin si es que quieres tenerlo a punto, ya que para ello tienes que estar continuamente revisando, sustituyendo piezas o elementos desgastados, limpiando, engrasando.... más en el caso del motor. De tal manera que si no lo tienes en condiciones adecuadas habrás de pagar un precio aún mayor en forma de percances y berrinches.
Saludos.