Bienvenido Bombillo, no sientas haberte equivocado y quédate con nosotros.
Eso si, de vez en cuando invita a unas cañitas o a alguna cosilla, que por aquí la gente suele andar seca.
Esta vez invito yo al desayuno pero ni se te ocurra irte, coge tu taza y pasa hasta el final de la barra de este antro y ya veras.
