El barco es realmente muy interesante. Me gusta como concepto, aunque su propio diseñador dice de él que no es fácil hacerlo navegar sin darte unas buenas ostias con el mar de cara. En portantes parece que es alucinante. En Mar Abierto llevamos meses siguiéndole la pista, desde que ganó la pasada transat 6.50, hace ahora un año y de forma casi insultante. En junio pasado ya publicamos la noticia del
Revolution 22 y esperamos poder probar pronto el barco en el agua.
saludos