Pues yo debo ser un eterno optimista, porque
espero que mejoren el galimatias legal de la náutica con un
texto refundido o dos y que
simplifiquen muchos
procesos y que reduzcan la incontinencia legal (lamentablemnte tan extendida a todos los ámbirtos de nuestra legislación) que logra despistar hasta a los mejores abogados y jueces.
Creo que si los legisladores fuera ingenieros, el valor de los jueces sería mayor para aportar matices de interpretación, pero la confusión normativa mucho menor...
