Joder Nochero cada vez que leo un relato de los tuyos pienso lo duro que es el trabajo en la mar


Por lo menos esta vez , aún después del palizón de horas y mar , te llevas unos buenos kilos de calamares , supongo que lo último que queda por hacer es pasarlo por la lonja y poderlo vender a un precio justo.
No dejes de relatar , yo seguiré leyendolos.
Un fuerte abrazo y unas cervecitas

