No sé cuantos km de algas arrancaste tú el otro día para que tarden 200 años en crecer, pero yo en un campo de algas que no eran posidonia me llevé con el ancla dos puñados que no dejaron ni señal, como si yo me cortara el pelo y en escasos días recrecidas.
Entiendo que los excesos, sobre todo los de barcos de pasaje y carga, conducen a lo que hemos llegado: otros excesos de signo opuesto.
Supongo que dentro de poco algún "iluminado" querrá sacar una "Ley de Protección para Las Lechugas", !y que a nadie se le ocurra comerse una!.
Y entonces los otros "ecologistas" más veteranos, pero dañinos ya que "dañan" plantas, los vegetarianos se tirarán de los pelos y os pondrán a caldo.
Lo primero que enseña la naturaleza es que las especies aparecen y desaparecen y lo hacen presionadas por su entorno.
Y si tienen que desaparecer algunas para que otras avancen, en este caso la humana, el que más pueda sobrevivirá.
Eso es Naturaleza.
La protección fanática es tan mala como la destrución estúpida.
No me busqueis, voy a comerme un estofado de ternera y así no tendré que comerme unas "pobrecitas" algas.
