"O mar e pa os peixes" decia el viejito arrugado como una pasa y con los ojos llorosos y mientras el grupo de jovenes que lo escuchabamos nos reiamos

,si nos reiamos de sus palabras y yo que estaba entre ellos no comprendia sus palabras y su tristeza.
Mas tarde me entere de que su padre y su hermano habian muerto delante de el en un naufrajio que habian tenido.
Tarde años en comprender la tristeza de aquel rostro viejo y arrugado y tambien tarde años en darme cuenta de lo ignorante que soy y de mi mala eleccion al meterme en esta droga de la que no puedo salir y que es muy posible que se me llebe como ya hizo con mi abuelo.
Maldita seas y maldita sea la dulce droga que me das, que asta la vida te entrego por ella.
