Pues a mi más que una enfermedad me parece una buenísima medicación, hablo por desgracia por experiencia, el barco y todo su entorno actúan como bálsamo mental y físico en las malas singladuras que te pone la vida, un fuerte abrazo para todos los entusiastas de esta sana afición y las copas corren de mi cuenta, la mía sin alcohol " que le vamos a hacer"
