Pues yo
me alegro de que alguien le apriete las tuercas por fin a esa presidenta que no se merecen los argentinos (ni nadie que opere según las más elemntales reglas del comercio y del mercado) ...
Todo ello, a pesar de que reconozco que un buque de guerra es inembargable, según el derecho internacional y que siento la situación de la tripulación que no se merece esta situación.