La que fué profesión de mis abuelos y de mi padre, solo es afición en el mio; pero te puedo asegurar que ha sido un placer leerte; incluso cuando te has metido en temas, que para algunos quizá fueran delicados, lo has hecho extraordinariamente bien, realzando los valores humanos de la gente la la mar.
Si ahora es dura esta profesión, en aquellos tiempos, ¿como tuvo que ser?.
Aún recuerdo cuando mi padre, que con sus 84 años sigue saliendo con normalidad a la mar, me prohibió estudiar Naútica, porque quería para su hijo una vida mejor.
Sin duda para todos nosotros sería un placer seguir leyendo tus historias, que seguro que las tienes.


Un saludo para Nochero también, cuyo ultimo comentario ha llegado muy adentro.