Estamos inmersos en una devaluación asimétrica que no afecta a todos por igual. Cada vez más tengo la impresión de que lo malo es que estamos en una travesia del desierto donde no vemos el final. En muchos casos el valor de las cosas que nos rodean ya no son reales, ni siquiera se ajustan a una posible demanda. Y lo que es peor, algunos de los servicios existentes, ni queriendo, ni pudiendo ajustarse a la nueva realidad. Por eso pienso que todo esto acabara en una pólitica de tierra quemada para que surjan nuevos brotes. No creo que la mayoria de empresas actuales, con sus gastos fijos e inercias de años, puedan competir con nuevos empresarios noveles y con el aceite nuevo que estan por venir. Ya se sabe, lo que hoy parece una agresión, mañana después del duelo nos parecera agua vendita ......... porqué doler va a doler y güevo. Nos hemos dejado robar la cartera y ahora tocan garbanzos


....
Pero animo!!! que un poquito más y empezara a llover para todos igual ... estamos jodios ......