Re: De suecia a Galicia
08-10-07
Salimos ayer domingo de Falmouth, después de mucho estudiar los partes de isobaras parecía claro que se estaba formando un importante anticiclón encima de Vizcaya, así que después de descansar por la noche, salimos temprano por la mañana, mejor poco viento o nada que demasiado en el golfo de Vizcaya.
Vimos desaparecer Lizzar´s Ende, que sería un poco como el Finisterre español, el cabo más al suroeste, con una extraña sensación al saber que no veríamos tierra en unos cuantos días. Con un viento precioso a un descuartelar, volábamos a 6-7 nuditos que está más que bien, desafortunadamente el viento cayó por la tarde, poniendo enseguida a trabajar a mi querido compañero de generación Volvo-penta de 7 CV de la cosecha del 78 ( no me canso de repetirlo ) y así llevamos navegando en un enorme lago durante 24 horas, un mar plano como un espejo y nada de viento ya que tenemos la alta presión justo encima, a ver si se desplaza ligeramente y nos trae algo de viento que la tripu se deprime un poco con tanto tucutuco, yo sigo diciendo que habiendo gasoil ( 130 litros, con un consumo de entre 0,9 y 1,5 litros a la hora :-D ) mejor esto que olas pero claro que una brisilla sería cojonuda, por lo menos vamos a buen ritmo a uno 4,5 – 5 nudos ya que el mar esta plano.
La gente duerme a gusto con el mar así y estamos todos bastante bien, el “almirante” sueco anda un poco tocado de la gripe, que los años no pasan en balde y no hemos tenido mucha niebla.
Lo mejor, a eso de las 2 de la mañana en mi guardia me pegué un susto de muerte al escuchar un chapuzon importante a 2 metros del traves de estribor, tarde bastante en darme cuenta pero al final después de muchos días viéndolos a lo lejos, los delfines vinieron a jugar con nuestra proa, al principio eran 2 o 3 que iban y venían a lo largo de toda la noche, pero luego afirmo sin dudar que se juntaron más de 30 saltando por todos los lados del barco, navegando pegados y justo debajo de nuestra proa y saltando tanto lejos como cerca.
El almirante se puso a dar golpecitos en el casco y se pegaron como mejillones, me tumbé en la proa boca abajo, saqué la mano y la metí en el agua, viendo como nadaban a unos solos centímetros por debajo, podía ver con toda claridad los detalles con la lamparila led de la cabeza y después de esperar y darme casi por vencido uno salto juto debajo de mi mano permitiéndome tocar tu aleta dorsal y parte de su lomo y un minuto después otro hizo lo mismo, un escalofrío recorrió toda mi espalda pensando que ya tenía otra aventura que contar.
-Con el Almirante siempre hay aventura que contar.
Dice él y es cierto como la vida misma. Con la sonrisa en la cara me fui a por la cámara de fotos y tiré todas cuantas pude, a ver si puedo colgar alguna cuando llegue y por la mañana hasta puede grabar algún video chulo, una experiencia inolvidable la verdad.
Por la noche solo se veían de cerca pero al amanecer pudimos verlos saltando por todas partes.
Desde luego la mejor experiencia del viaje para mi. Una auténtica pasada
Escribo desde camariñas conetado desde el movil y pego algo que había escrito hace unbps días espero que la próxima sea desde casa con calma y pondré fotos y videos.
Muchísimas gracias por hacernos sentir que merece la pena, un abrazo.
|