Resumo mucho:
Un navegante solitario es salvado gracias a los pasajeros de dos aviones comerciales que los encontraron con prismáticos.
Un tipo de 44 años de Queensland llevaba 16 horas a la deriva a ¡270 millas! de la costa de Sydney, en el Mar de Tasmania. Se dirigía a Sydney desde Auckland.
Se le había roto el mástil y se quedó sin gasoil, lógico.
¿Quién lleva prismáticos en la bolsa de mano? Parece que eso fue lo que le salvó 
