Acabo de leer ahora mismo toda esta odisea y no tengo palabras para deciros lo mal que me siento por no haber podido contribuir en algo.
Lo que si te puedo decir es que aún tengo la piel de gallina y los ojos empapados. Yo soy de los que aún creen en el hoy por tí mñana por mí.
Un beso y un abrazo enorme.
P.D. Las gentes de la taberna del puerto no tienen precio. Son únicos.
