Las leyes que regulan los rescates tienen ¡siglos! de antiguedad.
Hacia el XVIII y el XIX se modernizaron en casi todos los paises europeos con el criterio de que el tonelaje naval, como base del comenrcio, era parte importante del patrimonio de las naciones.
Con esta finalidad se pretendía incentivar el rescate de buques en problemas, contemplando varios casos:
- si el buque esta varado, embarrancado o hundido, buque y carga siguen perteneciendo a sus dueños: así se evitaba que desaprensivos atrajeran el barco a la costa, falseando luces de faros, a fin de saquear el pecio.
- si el buque tiene tripulación, se acuerda precio. Si el precio es tan alto (por pretender aprovecharse) que el salvamento es rechazado, eso no exime al salvador de intentar rescatar a los tripulantes que quieran.
- si el buque está a flote y abamdonado, cualquiera puede emprender el rescate, determinando un tribunal el coste del mismo, en función de la dificultad, riesgo y consecuencias si no se hubiera efectuado.
(esto varía en función de las legislaciones específicas, pero es parecido en todas partes)
...Pero...
Una cosa es la ley y otra la ética personal de los rescatadores.
Si rescatas un velero de 31 pies (por no hacer demagogía hablando de una barquita de un jubilado...) y el gilipollas de su dueño no tenía seguro (de forma inocente)... yo creo que debería renunciarse al cobro...
